Montás ve Haití y Cuba dos retos en política exterior
martes, 20 de enero de 2015
Por: Loida Sánchez
Dijo que Cuba es el segundo reto de la política
exterior y de la diplomacia de la República Dominicana que tendrá que lidiar
ahora con las implicaciones para la economía nacional de la eventual apertura
de la mayor de las antillas al mercado norteamericano, informó la Unidad de
Comunicaciones del Ministerio.
“Desde ya, en los próximos veinte años, la
de República Dominicana se perfila como la mayor economía de las subregiones
del Caribe y Centroamérica, lo que nos coloca en la perspectiva de mejorar la
cualificación de nuestra política exterior y la eficacia de nuestra diplomacia
con estos vecinos y con el resto de las economías de América Latina”, agregó
Montás.
La nota de prensa explica que el
funcionario hizo estos planteamientos en el Foro Nueva Diplomacia Dominicana en
la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde reveló tendencias y
proyecciones para Haití y República Dominicana de The Millenium Proyect:
Latinoamérica 2030, y el Frederick S. Pardee Center for International Futures
de la Universidad de Denver, informó la Unidad de Comunicaciones del MEPyD.
Según esos estudios, la isla tendría en
2030 unos 25 millones de habitantes distribuidos en igualdad, pero el PIB per
capita dominicano (a precios del 2000) pasaría de US$5,296 a US$12,000, y el de
Haití de US$720 en 2010 a US$1,043. Eso significa que, de mantenerse esta
tendencia, la brecha entre ambos se ampliaría de 7 a 1 a casi 12 a1.
También son notorias las diferencias
económicas, para 2010 el gasto del gobierno dominicano fue equivalente a
US$12,240 millones con proyección a superar los US$32,550 millones en
2030, en tanto el de Haití pasaría de US$1,708 millones en 2010 a US$3,488.
El ministro Montás citó también que la
demanda de agua en ambos países se incrementaría en 28% a 2030, pero la de
energía permanecería cercana a 0.98 en dominicana y en Haití pasaría de 1.2 en
2010 a 1.9 en 2030.
El rendimiento agrícola por tarea pasaría
de 3.73 toneladas por hectárea en el país en 2010 a 5.11, mientras que en Haití
pasaría de 2.41 a 3.0. La cobertura boscosa en Haití sería en 2030 ligeramente
inferior al actual (3.72% de tierras forestales en 2010 versus 3.44% en 2030),
mientras que en el país se mantendría prácticamente en 40%.
Al identificar a Haití como el principal
reto de la política exterior dominicana, el ministro Montás subrayó que
mientras para el país se proyecta una reducción en la tasa de pobreza extrema
de 1.61% a 0.42 de 2010 a 2030, lo que en Haití se espera es un incremento de
57.9% a 59.0%.
“Un análisis de estas proyecciones nos
lleva a concluir que las presiones migratorias de Haití hacia la República
Dominicana tenderían a agravarse; el stress sobre los recursos ambientales de
la isla se profundizaría, y en caso de no ordenarse estos flujos migratorios,
aumentaría la presión sobre el desarrollo social nuestro”, previno.
Aseguró que esa ya “desbordada” presencia
de la migración haitiana en el país también tiene implicaciones para la
pervivencia como nación y para la realización de los grandes objetivos
nacionales de desarrollo.
Se preguntó si en ese contexto cuenta el
país con los mecanismos y capacidades para aprovechar de forma
institucionalizada las oportunidades que se abren y enfrentar las amenazas y riesgos
asociados a las tendencias globales, regionales e insulares a fin de que la
política exterior opere como pieza clave.
“Para esto es necesario un cambio en la
cultura de hacer gestión de política pública en el plano interno como en el de
las relaciones exteriores y en la articulación de ambos mediante el
establecimiento de un canal de transmisión de doble vía entre lo que hace la
diplomacia y lo que se hace internamente, en coherencia con la Estrategia
Nacional de Desarrollo”, sugirió.